El orgullo se resiste a la responsabilidad, pero la humildad y la sinceridad ante Dios y hacia tu cónyuge son cruciales para una relación saludable.
En nuestro desafío de hoy, separa tiempo para orar por las áreas en las que has actuado mal. Pide perdón a Dios y humíllate lo suficiente para confesarlas a tu cónyuge, pídele perdón, hazlo con un corazón sincero, sin importar como él/ella responda, asegúrate de cumplir con tu responsabilidad en amor, aún si responde con crítica, acéptala y recíbela como consejo💗