Estaba sentada en la sala viendo la tele, era una típica tarde de sábado en nuestra casa, y aunque a veces me quejaba con mi madre de estar aburrido, la verdad es, que me gustaba pasar tiempo con mi mamá.
Supongo que la razón por la que éramos tan unidos era porque nunca había conocido a mi padre. Un día había desaparecido, cuando yo solo tenía unos cinco años. ¡Habían pasado más de diez años desde que lo habíamos visto y nunca habíamos vuelto a saber de él!
De repente, escuché el sonido de que alguien golpeaba la puerta principal.
“Ve a abrir la puerta por mí, ¿quieres José?”
“Aww, mamá, estoy a la mitad de un programa.”
“José, vamos, estoy ocupada aquí.”
Abrí la puerta, cuando vi quien estaba ahí parado, grité. “¡Papá!”
“¡Hola, José!”
“Qué…. Quiero decir ... ¿Cómo? ... Quiero decir ......”
“Bueno, ¿no me vas a invitar a pasar?”
Abrí la puerta y mi papá pasó a mi lado y entró en la cocina.
“¡Crash!”
Escuché el sonido de un plato rompiéndose en el piso y luego a mi mamá chillando, “¡Oh, Dios mío, cariño! ¡Volviste, en serio volviste!”
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.