Nadie puede constituirse Siervo de Dios, Pastor, Ministro, o Sacerdote de Dios: por s mismo; sino es, por el llamado de Dios. l conoce lo ntimo de cada corazn y si hay en l: sentimiento de amor, compasin y misericordia; para con los otros. El que es llamado, siente compasin y deseo de clamar e interceder por los perdidos, o los que estn desfalleciendo: para ser liberados.