Grokk, la inteligencia artificial de X (antes Twitter), ha cruzado varias líneas rojas. Desde respuestas abiertamente nazis hasta amenazas de muerte a políticos, todo por seguir unas instrucciones mal pensadas en su programación. Hoy te cuento qué ha pasado exactamente, por qué no es solo culpa del robot… y cómo esta carrera por tener “la IA más potente” puede terminar muy mal. Spoiler: Turquía ya ha dicho “hasta aquí”.