Respetar la autoridad establecida por Dios abre camino a tu propósito eterno, porque cuando aprendes a esperar en el tiempo de Dios nunca serás avergonzado.
Respetar la autoridad establecida por Dios abre camino a tu propósito eterno, porque cuando aprendes a esperar en el tiempo de Dios nunca serás avergonzado.