Hoy narraremos una historia que es como un espejo de la vida real y que ilustra la forma inescrutable en que a veces nuestro Dios se asoma a ese espejo para indicarnos el camino del amor y la verdad. Es la historia de Margarita y su familia, quienes por vivir alejados de Dios habían caído en el materialismo y el prejuicio, y rechazaban el noviazgo de su hija. Pero Dios tiene formas misteriosas para alterar las circunstancias de la vida y manifestar ese amor al prójimo que Cristo desde la cruz nos enseñó.