En este país, más temprano que tarde, todos hemos oído de ella. No importa si creemos en fantasmas o no: el nombre de La Llorona forma parte del ADN cultural mexicano. Es, quizá, nuestra leyenda de horror más icónica.
En este país, más temprano que tarde, todos hemos oído de ella. No importa si creemos en fantasmas o no: el nombre de La Llorona forma parte del ADN cultural mexicano. Es, quizá, nuestra leyenda de horror más icónica.