Durante algunos días al año, la mar se ilumina con un resplandor azulado que durante siglos se asoció a la presencia de espíritus y otros fenómenos paranormales. Lo cierto es que esas luces son el resultado de una reacción química que ocurre dentro de algunos seres vivos. En esa reacción, una molécula, la luciferina, se oxida gracias a la enzima luciferasa, desprendiéndose luz.
Desde hongos, a microorganismos, moluscos, insectos o peces, son muchos los seres vivos que han usado la bioluminiscencia para despistar a sus depredadores, atraer a sus presas o buscar pareja. De ellos hablaremos en el programa de hoy.