La octava pasión del Eneagrama, la lujuria, corresponde al tipo de personalidad El Desafiador. Dominante y autoritario huye de una herida causada por la inseguridad de que no sería traicionado. Para vivir con esa herida se construye un personaje que le aleja del otro y que le impide desarrollar su maravillosa voluntad en pro del Amor.