Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen. Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo
Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes
unos varones de Chipre y de Cirene, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor