"He aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos".
Dios nos tiene reservado un lugar especial, junto a Él, en su mesa.
Cuando venga el Hijo del Hombre, esta vez sí en su segunda venida, en toda su gloria, Él se encargará de juzgar a todos los hombres, de todas las naciones, sin excepción.
Jesús nos enseña, pocas horas antes de su muerte, que no hemos de temer a aquellos que nos persigan, incluso con el ánimo de acabar con nosotros, ya que Él siempre estará a nuestro lado
Jesús, después de su entrada triunfal en Jerusalén, y de echar del templo a aquellos que lo estaban profanando, es cuestionado por los principales del templo sobre de dónde le viene la autoridad con la que habla y actúa. Son los mismos que matarán al hijo del Señor de la viña.
Llegamos a una época del año que se repite y que es terrible de cara a Nuestro Padre, porque incumplimos todos sus mandatos y ni siquiera sabemos lo mal que lo estamos haciendo, o lo que es peor, lo sabemos pero creemos que lo pasará por alto
El trabajo de los hijos de Dios, es proclamar la Palabra de Dios y llevarla a cabo en nosotros mismos y en nuestras vidas. Siendo ejemplo. Siendo la luz del mundo y la sal de la tierra. De nuevo sin miedo a los que pueden acabar con nuestras vidas...aquí. Porque ellos no tienen ningún poder verdadero sobre nosotros, que nos debemos a nuestro Padre
Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne.
Así dice Dios que hará con sus hijos, con los que creen en Él y siguen sus mandamientos
Satanás no puede darnos nada sin lo que no podamos vivir. Satanás sólo se aprovecha de nuestras debilidades. Hemos de soportar sus tentaciones y saber que el verdadero Poder, el Reino Eterno y la Gloria pertenecen a Dios.
24 min
About La Luz del mundo y la Sal de la tierra
From the publisher's feed
Lecturas de la Santa Biblia y comentarios sobre las lecturas, con la ayuda de Dios y siempre a mayor Gloria Suya.