“LA LUZ QUE NO SE APAGA” – Canción inspirada en Juan 1,1-18
En medio del ruido de la Navidad, de las prisas, de los regalos y de las luces artificiales, a veces olvidamos lo esencial: que celebramos la llegada de Jesús, la Luz verdadera que viene a habitar nuestras noches.
Esta canción nace de esa certeza profunda del evangelio de san Juan:
la luz brilla en la tiniebla y la tiniebla no puede vencerla.
No habla de farolas ni de luces que se apagan, sino de esa luz firme como las estrellas, la que no deslumbra, pero guía, la que acompaña en silencio cuando la vida se oscurece y parece que no hay salida.
“La luz que no se apaga” está pensada para quienes atraviesan momentos difíciles, para los que sienten que viven en una noche larga, para los que buscan una estrella que les devuelva el rumbo. Es un canto sencillo, repetitivo, para aprenderlo rápido y dejar que su mensaje se vaya metiendo dentro.
Porque Jesús no viene a decorar nuestra vida, viene a nacer dentro, a regalarnos un comienzo nuevo y a recordarnos que, incluso en la oscuridad más profunda, la luz de Dios nunca se apaga.
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LETRA
LA LUZ QUE NO SE APAGA
La luz que no se apaga,
la noche no puede más.
Jesús está conmigo,
no me dejará.
Cuando todo es oscuro
y no sé caminar,
una estrella pequeña
me vuelve a guiar.
La luz que no se apaga,
la noche no puede más.
Jesús está conmigo,
no me dejará.
Aunque nadie me espere,
aunque me cueste creer,
Dios nace en mi presente
para hacerme renacer.
La luz que no se apaga,
la noche no puede más.
Jesús está conmigo,
no me dejará.
No me juzga el pasado,
me regala un mañana,
me levanta del suelo
y me llama a la esperanza.
La luz que no se apaga,
la noche no puede más.
Jesús está conmigo,
no me dejará.
La luz que no se apaga,
la noche no puede más.
Jesús está conmigo,
no me dejará.
Jesús, luz eterna,
entra en mi vida,
sin tardar.