La novela utiliza los cuentos infantiles para hablar de las heridas familiares, la culpa y la necesidad de ser escuchados. Álvaro Villalobos cuenta la historia de Lorenzo, un joven que regresa a Sevilla tras la pandemia y comienza a escribir cuentos infantiles por encargo. A través de esas historias, el protagonista se asoma a los miedos y silencios de distintas familias, hasta conocer a Marta, una niña marcada por la pérdida de su mejor amiga. Una novela sobre la culpa, el perdón, la comunicación entre padres e hijos y la necesidad de escucharnos.