Gracias a la presión internacional, las autoridades israelíes permitieron este Viernes Santo al patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, celebrar los oficios en el Santo Sepulcro. Esta decisión contrasta con la prohibición que le impidieron la semana pasada celebrar el Domingo de Ramos en el mismo lugar, donde se encuentran el calvario y la tumba de Jesús.
Sin embargo, cuando la atención mediática disminuya, continuará la presión de los colonos en la ciudad vieja de Jerusalén. Existe un proyecto para convertir Jerusalén en una ciudad solo judía, y las sucesivas guerras facilitan su avance. Los colonos siguen actuando para expulsar a cristianos y musulmanes con la complicidad de las autoridades israelíes.
Las dos últimas guerras han aumentado el exilio de muchos cristianos. La situación es especialmente difícil en los territorios palestinos. Hace cien años, los cristianos representaban el 10% de la población en Cisjordania; hoy son solo el 1% porque se ...