Nació en Buenos Aires en 1960. Tenía 10 años cuando escribió su primer cuento, 38 cuando se animó a mostrar sus escritos y 46 cuando editó su primera novela. Cuando terminó el secundario, estudió Letras un par de años, viajó un tiempo, volvió, y antes de convertirse en la mujer que hasta el momento decide ser, fue profesora de gimnasia, ex atleta (subcampeona nacional de vallas), traductora de las clases de gimnasia de Jane Fonda, productora de Silvina Chediek durante una década, reflexóloga, madre, esposa, ex esposa, estudió terapias corporales y dió masajes. Fue en medio de ese devenir variopinto de experiencias que nunca permitió, sin embargo, que se apagase el fuego por las letras.