Debemos mudar nuestro corazón, permitirle a Dios que trabaje con nuestra personalidad, nuestras actitudes. Que Dios realmente tome el control de mi vida. Eso es lo que realmente va a marcar una diferencia en mi entorno.
Debemos mudar nuestro corazón, permitirle a Dios que trabaje con nuestra personalidad, nuestras actitudes. Que Dios realmente tome el control de mi vida. Eso es lo que realmente va a marcar una diferencia en mi entorno.