“La mayoría de las palabras son como son debido a una evolución de su forma original, es decir, tienen un género u otro dependiendo de su terminación latina. Por ello, establecer el uso de “fiscales” y “fiscalas”, como defienden algunas expertas en lenguaje de género, es ir en contra de la propia naturaleza etimológica de la palabra. Ya que el lenguaje es una cuestión cultural, respetemos la cultura de las palabras”.