– Estudiante. Maestro, quería hacerle otra pregunta: Es muy frecuente entre los hermanos gnósticos, que cuando se están iniciando en la Senda, sufren grandes decepciones por cuanto trabajan, por ejemplo, en la Novena Esfera, e inclusive están luchando por destruir sus agregados, sus Egos, y no ven resultados positivos, resultados inmediatos. ¿Esos resultados no se ven inmediatamente porque son muy demorados o porque los Iniciados no tienen Conciencia exacta para irlos notando paulatinamente que se van produciendo?
– Maestro. Bien, lo que has afirmado es lo real. Pues, ciertamente quieren resultados inmediatos y resulta que las cosas no son como la mente las quiere, sino como son. Aquí no se pueden ver los resultados inmediatamente, hay que trabajar.
Pero los resultados que hayan, tampoco podrían percibirse si uno no ha despertado la Conciencia.
SÓLO DESPERTANDO LA CONCIENCIA VAS CONOCIENDO LOS RESULTADOS.
Éste es un trabajo de por vida, esto no se logra de la noche a la mañana. Hay tiempos de terribles soledad y sobre esa “soledad” han hablado los mejores Iniciados. La NOCHE ESPIRITUAL de un Beethoven; la Noche Espiritual de un Mozart; la Noche Espiritual de un Jesús de Nazareth; la Noche Espiritual de un Hermes Trismegisto: Épocas en que uno se ve en la más tremenda soledad, separado de toda Espiritualidad: Arriba no lo reciben, porque no lo merece; abajo tampoco lo quieren ya, porque éste se ha convertido en enemigo del Yo psicológico. Total, anda como un infeliz sobre el barro de la tierra. La mayor parte fracasan, en esa época de la Noche Espiritual. Los pocos que logran resistir, verdaderamente triunfan. Mas son pocos, repito, los que logran resistir esa prueba tan dura.
– Estudiante. Maestro, para saber, exactamente, si nosotros llegamos a ese momento de la Noche Espiritual, ¿cuáles son sus características y manifestaciones, para no irlas a confundir?
– Maestro. Son muy prácticas y concretas: FALTA DE ILUMINACIÓN INTERNA, ABURRIMIENTO, FRACASO SEXUAL, HASTÍO, LA DESESPERACIÓN, MATERIALIDAD EN ALTO GRADO. NI UN RAYO DE LUZ, NI UNA GOTA DE ESPERANZA; Mundo Sensorial nada más, aburridor y hasta la saciedad.
Ésas son, pues, los síntomas de la Noche Espiritual.