“… ese día estaba como pesado, como en esos cuentos de terror, se sentía pesado, y empezó un runrún de qué va a pasar algo, cuando la energía se fue y… ¡corra, corra!… alcanzamos a escuchar unos tiros en bomberos…”
El 4 de mayo en Cali, el máximo comandante de las fuerzas militares, el general Zapateiro, prometía “estabilizar” la ciudad felicitando a los “héroes de negro” por estar haciendo las cosas bien.