La leyenda de la Novicia Sin Rostro no es la de un espíritu vengativo, sino la de un alma eternamente triste, atrapada en los muros donde conoció tanto el amor como la desesperación. Es un recordatorio de que las pasiones humanas, incluso después de la muerte, pueden dejar una impronta imborrable en el tejido de la realidad.
Asegurense de terminar cada episodio...
¡Si se atreven!...