Quinto y último mito de la serie y probablemente el más peligroso, si no aparecen en los datos fiscales, mejor no ponerlo. Craso error, que algo no esté en tu borrador no significa que Hacienda no lo sepa o no lo vaya a saber. Los datos fiscales se alimentan de lo que informan terceros, tu empresa, tu banco, tu broker, si alguno aún no ha informado, el dato puede llegar más adelante. Y si no declaras algo que debías, las consecuencias vienen en forma de requerimiento, sanción y recargos. Hacienda tiene 4 años para pedirte explicaciones desde la fecha de fin de presentación, tanto si es a tu favor como en tu contra. Incluyelo todo. No te la juegues por algo que probablemente ya saben o seguramente lo van a saber. Fin de la serie. 5 mitos menos.