Es de Tres Arroyos, nació con inmunodeficiencia primaria y estuvo a punto de bajar los brazos. Hoy, con 9 años, y luego de un trasplante de médula ósea lleva una vida normal. Promueve la donación y deja un cálido mensaje a los niños que sufren: "¡Al Carajo, amigos! ¡Nosotros podemos!". Es fanático de Racing y de la Selección.