Hermanos y hermanas: Hoy, domingo XXVI del Tiempo Ordinario, la liturgia nos hace reflexionar sobre cuál es nuestra actitud frente a nuestro compromiso con Dios. Vale la pena preguntamos qué tan sincera es nuestra respuesta a Dios, existe en nosotros una rebeldía o sinceramente aceptamos su voluntad en nuestras vidas. Nuestros corazones están en un permanente estado de conversión, seamos obedientes al Señor, a ejemplo de Cristo.