Así lo reconoció su propio secretario general, Jens Stoltenberg, al afirmar que las reservas de armas y municiones de la Alianza Atlántica "están agotadas y deben reponerse no solo en Alemania, sino en muchos países de la OTAN". Mientras, Alemania reconoce que ya no puede hacer ninguna contribución adicional al presupuesto de la Unión Europea (UE).