Retrocedamos unos cuantos miles de años atrás, queridos amigos y amigas radioyentes de La Otra Mirada. El hombre va dejando de ser nómada y de alimentarse solo persiguiendo a las fieras, y descubre algo extraordinario, la agricultura, pues un buen día se da cuenta de que plantando semillas en la tierra germina una planta nueva de la misma especie. Empieza a sembrar trigo, cebada, mijo y otros cereales, y aprende igualmente a hacer pan.
Empezamos, pues, nuestro viaje en Mesopotamia, donde alguien está a punto de darse cuenta de algo que no conocía… Un buen día, al hacer la masa del pan, y casi por casualidad, un buen dia un lugareño descubre que al fermentar había obtenido una especie de vino de grano que suplía la carencia de agua. Lo probó y se dio cuenta de que era muy tonificante.