Aplica para relaciones amorosas, amistades, cosas, pensamientos, proyectos, socios, empleo, hábitos y todo lo que nos drene la energía y nos aleje de nuestra esencia. Para mandar a la mierda, es necesario que te conozcas primero, que te conozcas muy bien, para que sepas qué quieres, cómo lo quieres, qué toleras y qué no, qué te gusta y cómo quieres vivir.