Cuando alguien peca contra nosotros, muchas veces nosotros no queremos ir a hacerle ver su pecado a nuestro hermano en la fe, porque decimos que no queremos problemas, o por pereza a todo lo que demanda, y lo dejamos pasar hablando con otros del pecado que cometió, haciendo ambas cosas perdemos a nuestro hermano(a) en la fe.