Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Ap 3:18 (HOY el Señor nos aconseja para pagar el precio y ser rico en la fe, en la obra y en la revelación de Cristo).