Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. Hb 11:4 (Al acercarnos a Dios debemos hacerlo con una fe verdadera y viva, y no con una fe religiosa y tradicional de costumbres).