Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, 1 Tm 1:18-19 (El apóstol declara que en ésta guerra espiritual tenemos que mantener la fe en Dios y la conciencia limpia).