Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Col 1:9 (Jesús dio su vida en la cruz para salvarte de tu voluntad egoísta, y de la voluntad del enemigo y hacerte conocer su voluntad buena, agradable y perfecta).