Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. 1 Cor 1:10 (La mentalidad divisora religiosa es una arma diabólica pecaminosa que es engañosa).