Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Ap 2:5 (HOY es el tiempo de volver a Dios, de buscarle como un niño busca a su padre. Solo él puede encender de nuevo tu luz).