Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Gn 1:26 (La imagen de Dios y la autoridad son los dos aspectos más importantes de la regeneración que hace Jesús en el hombre).