Yo te he dado está muy lejos de ser el apropiado o la más capacitada, si se trata de ella, para ayudarte a tu despertar “espiritual”, constituyendo en consecuencia ese él o ella un obstáculo o impedimento para tal despertar. Y quizás también estés acariciando secretamente la posibilidad de abandonar a tu esposa o cambiar a tu esposo por otro que más te simpatice o sea más afín contigo en tus anhelos o investigaciones, por lo cual, deduces, pueda estar más cerca de tu ideal.