En lugar de aferrarnos a las formas y permanecer contenidos dentro de su mundo, accedemos al poder, a eso que les da el ánimo a la vida misma, por eso sentimos en nosotros la plenitud de la presencia.
En lugar de aferrarnos a las formas y permanecer contenidos dentro de su mundo, accedemos al poder, a eso que les da el ánimo a la vida misma, por eso sentimos en nosotros la plenitud de la presencia.