DIEGO ALEJANDRO RIVAS –
INTRODUCCIÓN
Hola, somos Azucena Capristán Atoche, Alejandra Constanza Estay y Diego Alejandro Rivas, y en este podcast vamos a analizar un dilema ético directamente relacionado con nuestra futura profesión en el área financiera y administrativa.
Hoy presentamos el caso de Andrea, controladora financiera de una empresa de retail que enfrenta un dilema crítico durante el cierre del tercer trimestre. La empresa tiene un incentivo laboral: un bono del 15% si el Test Ácido alcanza un mínimo de 1,25. Sin embargo, la revisión preliminar arroja un 1,18 real, lo que no permite acceder al beneficio.
El Gerente General le pide verbalmente “mover” una factura de $500 millones del 30 de septiembre al 1 de octubre.
Ese cambio —aunque mínimo en apariencia— altera un pasivo, viola el principio de Devengo, y eleva artificialmente el indicador a 1,28, creando una ilusión de liquidez.
Aquí aparecen dos problemas clave:
Problema técnico: falsificar la fecha vulnera la fidelidad representativa de los estados financieros y afecta decisiones contables, auditoras y financieras.
Problema ético: Andrea enfrenta presión jerárquica, riesgo laboral, y la tentación de asegurar su bono.
Este dilema es altamente relevante profesionalmente, porque en Finanzas nuestra responsabilidad es garantizar transparencia, verdad y confiabilidad.
AZUCENA CAPRISTÁN ATOCHE – DESARROLLO Y SOLUCIÓN ÉTICA
Frente al dilema, la imaginación moral nos permite analizar no solo lo que NO debe hacerse, sino cómo actuar de manera ética, prudente y profesional. Por eso proponemos una solución compuesta por tres acciones concretas que respetan la dignidad de las personas y los derechos fundamentales vinculados a la justicia, la verdad y la transparencia.
Primera acción:
Reportar el Test Ácido real de 1,18, manteniendo veracidad, transparencia y fidelidad representativa. Esta acción respeta el derecho fundamental al acceso a información verdadera, ya que informes falsos afectan a inversionistas, bancos, proveedores y reguladores.
Segunda acción:
Proponer un Plan de Choque de Liquidez para el próximo trimestre, con medidas reales como:
renegociar cuentas por cobrar,
optimizar inventario para acelerar ventas al contado,
revisar plazos de pago para disminuir presiones de caja.
Así, Andrea demuestra excelencia profesional sin recurrir a la manipulación.
Tercera acción:
Solicitar una reunión formal con el Gerente General, exponiendo con claridad los riesgos legales y reputacionales, y presentando alternativas reales que beneficien a la empresa sin vulnerar principios éticos.
Ahora fundamento la solución con los conceptos centrales de la asignatura:
Desde la excelencia profesional y la sabiduría práctica, esta solución aplica prudencia y fidelidad representativa, buscando decisiones correctas en el largo plazo.
Desde la justicia y la benevolencia, esta respuesta protege los derechos de terceros, evita engaños y procura el bienestar real de la organización.
Y desde las virtudes de autodominio, Andrea aplica fortaleza para resistir la presión jerárquica, y templanza para controlar el deseo del bono y priorizar su integridad profesional.
ALEJANDRA CONSTANZA ESTAY – CIERRE Y REFLEXIÓN FINAL
Para cerrar este podcast, queremos reflexionar sobre la importancia de las cuatro virtudes cardinales en nuestra futura profesión: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
La prudencia nos permite decidir con claridad, evaluar consecuencias y elegir acciones éticamente correctas incluso en situaciones de presión.
La justicia nos recuerda que estamos obligados a entregar información veraz y actuar con equidad, respetando los derechos de todas las personas involucradas en los estados financieros.
La fortaleza es esencial para resistir órdenes que vulneran principios éticos, sostenernos en la verdad y enfrentar conflictos, aunque exista riesgo personal.
Y la templanza nos ayuda a mantener el autodominio, evitando que el deseo de recompensas económicas o beneficios inmediatos afecte nuestra integridad profesional.
Estas cuatro virtudes, aplicadas al caso de Andrea, muestran que la excelencia profesional no se mide por obtener un ratio artificial de 1,28, sino por defender la verdad aunque eso implique renunciar a un bono, enfrentar tensiones internas o asumir riesgos personales.
Como equipo creemos firmemente que la ética no es negociable.
La confianza en los estados financieros, la dignidad de las personas y la transparencia con los stakeholders dependen directamente de nuestra conducta profesional. Ser éticos hoy define nuestra credibilidad mañana.
Gracias por escuchar este análisis.
Esperamos que este caso permita reflexionar sobre el valor de la ética en la gestión financiera y la importancia de actuar siempre con integridad.