Fue la llave que permitió abrir el misterio de miles de años de antigüedad, descifrar sus signos parecía una tarea imposible. La Piedra de Roseta escrita en tres tipos de caracteres: jeroglíficos, demóticos y griegos, permitió poder descifrar los aspectos de la civilización Egipcia, Jean-François Champollion encontró la clave de su desciframiento.