Las mujeres, por agobio o perfección, queremos solucionar todo a todos y aunque lo hacemos con la mejor intención, vamos dejando pedacitos de la piel del alma y comenzamos a sentirnos cansadas.
Las mujeres, por agobio o perfección, queremos solucionar todo a todos y aunque lo hacemos con la mejor intención, vamos dejando pedacitos de la piel del alma y comenzamos a sentirnos cansadas.