El experto en industria ferroviaria Francisco Badea, profesor de la Universidad de Nebrija, ha asegurado en Onda Regional que el sistema ferroviario español es robusto y seguro, aunque tras el grave accidente de alta velocidad en Adamuz se están extremando las precauciones, con reducciones de velocidad y un mayor control de las infraestructuras. Badea subraya que en Europa existen normativas y protocolos claros, pero advierte de que el sistema debe adaptarse a nuevas condiciones de uso.Badea posee una amplia experiencia en procesos de validación y certificación de infraestructuras y vehículos. Según el investigador, la causa más probable del siniestro es la fatiga del material de la vía, un proceso silencioso que evoluciona con el tiempo y que puede originarse por defectos microscópicos en el acero o en las soldaduras. Con el paso de miles de trenes, esas pequeñas imperfecciones pueden convertirse en grietas críticas si no se detectan a tiempo mediante un mantenimiento exhaustivo.Badea relaciona este problema con el incremento del tráfico ferroviario, especialmente tras la entrada de operadores privados, lo que acelera el desgaste de las vías y obliga a reforzar los controles. El experto defiende más mantenimiento y prudencia en la velocidad, recordando que a mayor velocidad, mayor desgaste, en referencia al reciente anuncio del ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre posibles aumentos hasta los 350 kilómetros por hora en algunos tramos.