Real Sociedad y Barcelona jugaron la final de Copa de 1988, y es un partido de triste recuerdo para el equipo txuri urdin por muchos motivos. Pocos, no obstante, recordarán que antes de la final se desató una curiosa polémica desde la Ciudad Condal por la designación como árbitro del encuentro de Joaquín Ramos Marcos. Un artículo en Mundo Deportivo fue el detonante, y el colegiado, que no influyó en el resultado ni tuvo que tomar decisiones difíciles en la final, contestó tras la misma.