La puerta estrecha es difícil, i cómoda, todo Lo contrario a la comodidad y a la autoindulgencia. Es normal que prefiramos la puerta ancha, pero lo fácil, generalmente no nos lleva a nada valioso.
La puerta estrecha es difícil, i cómoda, todo Lo contrario a la comodidad y a la autoindulgencia. Es normal que prefiramos la puerta ancha, pero lo fácil, generalmente no nos lleva a nada valioso.