Siempre dramático, el U. S. Open no deja indiferente a nadie. Los más criticos con la preparación de los campos por parte de la USGA incluso se han sublevado contra la autoridad del golf americano haciendo unfollow en twitter. Otros, aún siguen maravillados con la plasticidad de un campo que nos dejó en la retina momentos inolvidables, pero sobre todo, el mundo se ha maravillado ante el joven Spieth que se impuso a un campo que sacó los colores, bogey, tras bogey, a los mejores del mundo.