El colofón a la temporada 1995-1996 fue un partido amistoso muy emotivo, la despedida del viejo Gal de Irún, que fue reconstruido en ese momento. Real Sociedad y Real Unión volvieron a medirse, como antaño lo hicieron en aquel viejo campo para dirimir la supremacía en el fútbol guipuzcoano de comienzos del siglo XX, pero aquel día no hubo otro color en el marcador que no fuera el txuri urdin. 1-5 ganó la Real, con hat trick de Luis Pérez, y con un emocionado Javier Irureta, técnico entonces del equipo realista, que rememoró su pasado en el Real Unión.