Raquel era una emprendedora rural de libro: muy vital, muy de inventar cosas nuevas, muy de ir de feria en feria, muy de cuidar con notitas en forma de corazón cada pedido que le hacían en su quesería artesanal. En definitiva, muy de hacer las cosas como sabemos hacer en los pueblos: con esfuerzo, mucho trabajo, paciencia y mucho, mucho alma.
Casi tres décadas, que se dice pronto, liderando un negocio de éxito y con mucho futuro por delante. Pero la vida le tenía preparado un reto más. A sus cincuenta y pocos, a Raquel le diagnostican esclerosis múltiple. La enfermedad de las mil caras, la llaman, porque a cada cual le afecta de una forma diferente, lo que complica su detección.
¿Cómo afronta una algo así?
¿Cómo replanteas tu vida?
¿Cómo se lo cuentas a la gente?
¿Qué haces con tu negocio, ese que tanto te ha costado levantar?
¿Lo vendes al mejor postor?
¿Y qué haces ahora, te quedas quieta en tu casa?
¿Cómo continúas tu vida con una sonrisa?
Son muchas las preguntas que queríamos hacerle a Raquel. Pero ni por asomo imaginábamos el chute de vitalidad, realidad, optimismo y fortaleza que nos ha regalado en el primer episodio de Las Charlas del Pógcar.
Porque la esclerosis ha cambiado su vida, no sus ganas.
No podíamos haber tenido mejor madrina para el estreno de esta nueva etapa. Gracias Raquel, por ser, por estar y por existir. Y por este rato de risas, llantos, verdades sin tapujos y preguntas sin filtro. Por esta conversación sincera de las que nos gustan por los pueblos, sin paños calientes.
¡Eres La Repera!