Más de cinco años han pasado desde el levantamiento de 25 de enero en Egipto y el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak. En aquél momento, las noticias provenientes de la plaza Tahrir se volvieron virales en plataformas mediáticas árabes y occidentales. El uso de las redes sociales sacó a la luz nuevas voces y formas de comunicación que desafiaron la tradición y las jerarquías, y que afectaron la programación, desde las tertulias políticas hasta los programas de comedia, tanto en canales privados como en los públicos. Después de la presidencia de corta duración de Mohamed Morsi y tras las elecciones generales que llevaron a Abdel Fattah al Sisi al poder, uno de los elementos relevantes de la situación actual es el entorno en el que los medios de comunicación egipcios están operando y la cobertura de los periodistas locales e internacionales.