El presidente de Gobierno ha hecho el balance anual de su gestión en tono optimista pero se desdice al tener que postergar las ayudas por la crisis.
Sánchez, en un encuentro con los periodistas en Moncloa presumió de mejorar el PIB y bajar la inflación en los últimos doce meses. Además, indicó que la economía y las ayudas de los fondos europeos entraron en “velocidad de crucero” y que cumplieron todos los plazos propuestos.
Sin embargo, esta vez se cortó un poco al describir ese país de fantasía que cree que España al reconocer que los datos ofrecidos durante la locución no “son datos para la complacencia sino para el optimismo”. Aunque, claro, volvió a entrar en el terreno de Morfeo al afirmar que estamos mejor ahora “que hace 5 años”.
Sin embargo, el hecho de tener que tomar medidas para paliar la crisis, desdice el optimismo del Gobierno por una razón simple: si hay que postergar medidas de apoyo es porque no hemos mejorado. En especial porque son las mismas medidas. Otro dato que desmonta el relato es que la renta media de los españoles no ha aumentado en estos cinco años de gobierno sanchista.
También se ha cortado u ‘olvidado’ de la amnistía, de Puigdemont y de Bildu, así como de todas las medidas que ha acordado con el separatismo catalán y vasco como beneficios fiscales para esas regiones, el traslado de rodalies, memoria democrática y tantas más.