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Nos hemos acostumbrado a los escándalos de corrupción que salpican al Gobierno de Pedro Sánchez pero la semana que que se le viene encima al sanchismo es de órdago. En tan solo cinco días se concentran cuestiones de tanto calado como las comparecencias en el Senado de la directora de la Guardia Civil y de la Fiscal General del Estado, la audiencia preliminar de la esposa del Presidente del Gobierno, Begoña Gómez, y la declaración de Zapatero ante el juez, cuyo horizonte procesal se ha visto todavía más complicado al conocerse la tasación real de las joyas que se le encontraron en una caja fuerte de Ferraz, y al haber abierto el juez una pieza separada con motivo de un presunto delito de contrabando.
Tendremos a Zapatero ante el juez y a Pedro Sánchez ese mismo día en Bruselas, sin más estrategia posible que ha puesto a su Partido al borde del abismo y a España en una situación de degeneración democrática insostenible. Hay poco margen ya para la confianza en quienes llegaron de la mano de una supuesta regeneración y que han olvidado durante todos estos años cualquier propuesta en torno al bien común para exprimir al máximo a un Ejecutivo de extrema debilidad para lograr sus fines partidistas.
La legislatura hace tiempo que está agotada, pero a Sánchez eso ha parecido importarle siempre muy poco. Un desastre general y un daño irreversible a su partido, que cada día que pasa es mayor, y más con el desfile por los banquillos de tanta gente como queda por pasar.
By COPENos hemos acostumbrado a los escándalos de corrupción que salpican al Gobierno de Pedro Sánchez pero la semana que que se le viene encima al sanchismo es de órdago. En tan solo cinco días se concentran cuestiones de tanto calado como las comparecencias en el Senado de la directora de la Guardia Civil y de la Fiscal General del Estado, la audiencia preliminar de la esposa del Presidente del Gobierno, Begoña Gómez, y la declaración de Zapatero ante el juez, cuyo horizonte procesal se ha visto todavía más complicado al conocerse la tasación real de las joyas que se le encontraron en una caja fuerte de Ferraz, y al haber abierto el juez una pieza separada con motivo de un presunto delito de contrabando.
Tendremos a Zapatero ante el juez y a Pedro Sánchez ese mismo día en Bruselas, sin más estrategia posible que ha puesto a su Partido al borde del abismo y a España en una situación de degeneración democrática insostenible. Hay poco margen ya para la confianza en quienes llegaron de la mano de una supuesta regeneración y que han olvidado durante todos estos años cualquier propuesta en torno al bien común para exprimir al máximo a un Ejecutivo de extrema debilidad para lograr sus fines partidistas.
La legislatura hace tiempo que está agotada, pero a Sánchez eso ha parecido importarle siempre muy poco. Un desastre general y un daño irreversible a su partido, que cada día que pasa es mayor, y más con el desfile por los banquillos de tanta gente como queda por pasar.