En este mundo de tanto ruido, distracciones, y múltiples vendedores de consejos, se hace difícil la búsqueda del consejo sabio. Es importante disponer nuestro oido para escuchar la voz de Dios. La pregunta que nos viene a la mente: ¿Cómo puedo escuchar la voz de Dios? Dios habla a su vida en todo tiempo, solo es necesario aprender a escucharle.