Funestos, aciagos, sombríos.
Si los cipreses hablasen, me gustaría preguntarles algo así como “¿Qué hace un árbol tan majo como tú con una reputación como esa?”
Pero no termina todo en sus connotaciones funéreas; árboles de luz, vida y bienvenida, los Cupressus (y la recua de primos con los que guardan razonables parecidos) tienen una larga e interesante historia que vale la pena contar.
Perfumes y afeites, maderas inmortales, ciervos y cementerios (¿y, quizás, obsesiones fálico-arbóreas?)… ¿te animas a emprender la senda de hoy, a la sombra —no siempre alargada— del bello ciprés?
+ El artículo a seis manos sobre el ciprés, elaborado junto con las chicas de Las plumas de Simurgh y Las Hojas del Bosque, está aquí mismo: https://lashojasdelbosque.blogspot.com/2018/06/el-cipres.html
+ El libro mencionado de “Principios de botánica funeraria” es de Celestino Barallat. Antiguo, pero encantador.
+ Las transcripciones de los capítulos van saliendo a su ritmo; puedes encontrarlos en podcast.imaginandovegetales.com.
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{Agradecimientos a: Cristina Llabrés y Evaristo Pons por la música. ¡Y gracias a ti por la compañía!}